La banda extremeña, Supertennis, acaba de autoeditar Ciudad Quimera su segundo álbum. Un decálogo de canciones de pop de guitarras, que tras tres años y una pandemia, da continuidad a Mañana. Aprovechamos la ocasión para hablar con ellos sobre este nuevo trabajo y repasar su trayectoria hasta la fecha.

¿Cómo os ha afectado la crisis del covid en el lanzamiento de Ciudad Quimera? ¿Con el retraso de su publicación habéis optado por modificar algo o ya estaba totalmente listo para salir?

El maldito covid ya nos hizo aplazar el lanzamiento en la fecha inicialmente prevista, que era mayo. Decidimos posponerlo hasta después del verano adaptando la estrategia a las nuevas circunstancias. Por ello hemos estado lanzando singles y videoclips hasta la fecha de publicación del álbum completo.

¿Creéis que los lanzamientos de 2020, como el vuestro, van a estar un poco en el olvido, o no van a tener la repercusión que hubiesen tenido en un año normal? Sumandoles, además, el hándicap de no poder defenderlos en directo.

Está claro que todos los lanzamientos en este año van a estar condicionados, principalmente porque salen a la luz en unos momentos en los que la ya debilitada industria del espectáculo está todavía más herida. Podríamos haber optado por sacar el disco en 2021 pero llevábamos mucho tiempo con el trabajo hecho y sentíamos la necesidad vital de compartir las canciones.

Todas las canciones tienen un mensaje para el que lo quiera leer,
y puede que ese mensaje sea totalmente distinto en cada persona

En las canciones de Ciudad Quimera, tengo la impresión que vuestro productor, Carlos Hernández, ha dotado a los temas de un sonido más limpio y con menos pegada que en las piezas más directas de Mañana (Warner, 2017). ¿Cómo os habéis planteado el sonido para este disco?

Nosotros pensamos que el sonido del disco va muy en la línea de los dos anteriores. Nuestro objetivo siempre ha sido poder tener un sonido definido, con personalidad propia. Que solo con escuchar los primeros compases, suene a Supertennis. Creemos que eso se ha consolidado con este tercer trabajo.

Vuestro debut tiene la inmediatez de la juventud, y como tal, carece de miedo a expresar sentimientos, porque solo vive para el presente. En muchos momentos me parece casi un disco de britpop, porque celebraba ese mismo estado de ánimo. Sin embargo Ciudad Quimera suena más maduro, más reflexivo e introvertido, y esto conlleva que tenga menos sorpresas.

Ciudad Quimera también bebe del presente al igual que el disco anterior, aunque lo hace de una forma más introspectiva. La madurez de la que hablas se ha plasmado de una manera natural. Respecto a las sorpresas, suponemos que tiene más que ver con la subjetividad del que está escuchando el disco. Todas las canciones tienen un mensaje para el que lo quiera leer, y puede que ese mensaje sea totalmente distinto en cada persona. Eso es lo bonito, la pureza de la música.

Debutasteis en un sello independiente como Clifford Records y con tan solo un EP, dais el salto a una multinacional como Warner. Editais vuestro estreno en larga duración y sin embargo este segundo trabajo es autopublicado. ¿Cómo habéis vivido estos cambios discográficos?

La verdad es que hemos tenido la suerte de conocer cómo es trabajar con un sello independiente, una multinacional y apostar por la autoedición. Todas las opciones tienen sus pros y sus contras, que asumimos desde el primer día. Han sido etapas de cambio, aprendizaje y evolución que nos han llevado hasta donde estamos hoy.

Sinceramente, soy de la opinión de que Mañana, tuvo muy poca repercusión, muchísimo menos de la que se merecía. Y tengo la sensación de que Warner no ayudó a que esto fuera distinto. ¿Creéis que Warner no apostó por Supertennis por ser un grupo indie, o esperaba algo distinto de vosotros?

Warner sí apostó por nosotros. Si no, no hubieran publicado el disco.  De hecho, en los últimos años ha apostado por grupos y artistas con perfiles muy similares al nuestro. Estamos satisfechos con la repercusión que tuvo el álbum.  No podemos olvidar que era solo nuestro segundo trabajo. Nos conformábamos con que diera un salto a todos los niveles respecto al primer EP y eso se consiguió. Nos sentimos muy afortunados y orgullosos por ello.

Ciudad Quimera, como concepto, hace referencia al viaje hacía algo probablemente inalcanzable. Pero a la vez, hacía algo que se persigue, algo a lo que se intenta llegar y que por tanto se sitúa en el futuro. Mañana, también es un título que se sitúa en el futuro, aunque sea en el más inmediato. No se si es intencionado, o sólo una percepción mía. ¿Cuál es ese objetivo? ¿Sentís que ese objetivo se os está escapando?

Como bien dices, el concepto de este disco hace referencia a algo que se persigue, que está ahí y que puede que llegue o no.  Si convertimos ese concepto en algo tangible, podría ser seguir creciendo musicalmente y obtener cada vez más respaldo y reconocimiento. No obstante, en ese mismo concepto se asume la incertidumbre como algo natural, incluso positivo para seguir avanzando. Intentamos poner en valor el camino más allá que cualquier destino o meta.

Ya para acabar, podéis elegir cinco canciones de vuestra discografía para conocer mejor a Supertennis y otras cinco canciones que os hayan influenciado y contarnos un poco el porqué de esta elección.

Las 5 de Supertennis: El Mono Radioactivo, porque fue el comienzo de nuestra aventura. Mañana:, porque expresaba el significado de ese disco. Ruido, por su repercusión. El Ilusionista, porque pudimos grabarla con La Bien Querida. Cualquiera de Ciudad Quimera, porque es nuestro momento presente.

Respecto a 5 canciones que nos hayan influenciado, no sabríamos decirte porque cada uno de nosotros somos muy distintos en nuestras influencias. Escuchamos música muy diferente que se traduce en lo que hacemos. Te dejamos con el Test Telúrico donde podrás comprobarlo, jeje.

La playlist de Supertennis suena a…

Supertennis Ciudad Quimera