Hace diez años, el post-punk revival era el sonido imperante en la música independiente. Totalmente asentado desde el resurgir en la escena neoyorquina de principios de siglo, el fenómeno fue importado a Europa por Interpol. Ya con el éxito de los británicos Franz Ferdinand, a mediados de la década de los 2000, el sonido se abrió hacía una vertiente más pop, como suele ocurrir en las islas. Paralelamente, The Killers atravesaban la membrana, cada vez más fina, que separa lo underground del mainstream aportando una vertiente más cercana a la new wave. En ese contexto, debutaron White Lies con To Lose My Life (Fiction Records, 2009), un álbum que mezclaba a la perfección el revival del momento, con los orígenes del sonido, mirando sobretodo a la ola más oscura, encabezada por Joy Division.

Casi exactamente diez años después, los británicos publican Five ([PIAS], 2019) su quinto trabajo. Lo que nos permite poner en perspectiva la carrera de White Lies, así como su peso en la actualidad.

En septiembre del pasado año, comenzaron a promocionar Five a base de singles de adelanto. La propia banda comentó que este nuevo disco marcaba un nuevo capítulo para su carrera. El primer corte publicado fue Time To Give, una pieza de 7 minutos, con una extensa parte instrumental sin virtuosismos. Con ella mandaban un claro mensaje, White Lies están tan seguros de sí mismo y se encuentra en un momento de madurez tal, que no necesitan publicar una versión edit para su primer single.

Con su segundo adelanto, Believe It, nos entregaban, ahora sí, un hit. Con un sonido mucho más reconocible, similar al de sus dos últimos trabajos, en el que el post-punk de sus inicios se ha ido abriendo paso, disco tras disco, a un revival new wave de sintetizadores y melodías pop.

En cambio el tercer adelanto, Finish Line, nos volvía a traer a la mente las declaraciones de la banda en cuanto a la búsqueda de nuevos espacios sonoros. Y es que se trata de una balada in crescendo, perfecta para estadios. Pese a su estatus, es una de las pocas piezas prescindibles de Five.

Estilo: New Wave.
Lo mejor: Believe It, Tokyo Denial y Jo?

Los Planetas - Zona Temporalmente Autónoma, reseñado por Javi Guisado, Estación Indie Rock

Esa incertidumbre se mantiene a lo largo de la primera mitad del disco, que está compuesta por la iniciática Time To Give, seguida por Never Alone, con un regusto a The Cure pasado por la producción del Day & Age de The Killers, y la ya mencionada Finish Line que junto a Kick Me, forman una dupla que provoca que Five no termine de arrancar.

Pero todo cambia al darle la vuelta al plástico y comenzar a sonar su último sencillo, Tokyo. Y es que en esta segunda parte de Five encontramos un poker de canciones, a la postre las mejores del disco, formadas por Tokyo, Jo?, Denial y Believe It.

La primera de ellas es otro hit, y al mismo tiempo, uno de los cortes más representativos del álbum por su sonido sintético y melodías pop, que encajaría perfectamente en Big TV (Fiction Records, 2013). Jo? aporta además una presencia de guitarras que revive la fórmula de Rituals (Fiction Records, 2011) e incluso se acerca por momentos a bandas afines como Máximo Park. Y en Denial, nos encontramos con un tema cercano a Friends ([PIAS], 2016) de sonido fresco, que suena actualmente a los 80, incluyendo un solo de guitarras que nos recuerda a bandas tan alejadas a White Lies como las del sonido AOR. Y para terminar, Fire And Wings, nos vuelve a transportar a la épica de Rituals.

Five, es a la vez, una muestra de madurez y asentamiento de White Lies. Un recorrido por la evolución sonora de la banda, y la confirmación de que el trío formado por Harry McVeigh, Charles Cave y Jack Lawrence-Brown, pueden seguir grabando buenos discos. Y precisamente esto último es lo que mejor define a Five, un buen disco.

En definitiva, te gustará si compartes gusto por las bandas revival de la new wave, desde Wild Nothing hasta The Killers a partir del Day & Age.

Hace diez años, el post-punk revival era el sonido imperante en la música independiente. Totalmente asentado desde el resurgir en la escena neoyorquina de principios de siglo, el fenómeno fue importado a Europa por Interpol. Ya con el éxito de los británicos Franz Ferdinand, a mediados de la década de los 2000, el sonido se abrió hacía una vertiente más pop, como suele ocurrir en las islas. Paralelamente, The Killers atravesaban la membrana, cada vez más fina, que separa lo underground del mainstream aportando una vertiente más cercana a la new wave. En ese contexto, debutaron White Lies con To Lose My Life (Fiction Records, 2009), un álbum que mezclaba a la perfección el revival del momento, con los orígenes del sonido, mirando sobretodo a la ola más oscura, encabezada por Joy Division.

Casi exactamente diez años después, los británicos publican Five ([PIAS], 2019) su quinto trabajo. Lo que nos permite poner en perspectiva la carrera de White Lies, así como su peso en la actualidad.

En septiembre del pasado año, comenzaron a promocionar Five a base de singles de adelanto. La propia banda comentó que este nuevo disco marcaba un nuevo capítulo para su carrera. El primer corte publicado fue Time To Give, una pieza de 7 minutos, con una extensa parte instrumental sin virtuosismos. Con ella mandaban un claro mensaje, White Lies están tan seguros de sí mismo y se encuentra en un momento de madurez tal, que no necesitan publicar una versión edit para su primer single.

Con su segundo adelanto, Believe It, nos entregaban, ahora sí, un hit. Con un sonido mucho más reconocible, similar al de sus dos últimos trabajos, en el que el post-punk de sus inicios se ha ido abriendo paso, disco tras disco, a un revival new wave de sintetizadores y melodías pop.

En cambio el tercer adelanto, Finish Line, nos volvía a traer a la mente las declaraciones de la banda en cuanto a la búsqueda de nuevos espacios sonoros. Y es que se trata de una balada in crescendo, perfecta para estadios. Pese a su estatus, es una de las pocas piezas prescindibles de Five.

Esa incertidumbre se mantiene a lo largo de la primera mitad del disco, que está compuesta por la iniciática Time To Give, seguida por Never Alone, con un regusto a The Cure pasado por la producción del Day & Age de The Killers, y la ya mencionada Finish Line que junto a Kick Me, forman una dupla que provoca que Five no termine de arrancar.

Pero todo cambia al darle la vuelta al plástico y comenzar a sonar su último sencillo, Tokyo. Y es que en esta segunda parte de Five encontramos un poker de canciones, a la postre las mejores del disco, formadas por Tokyo, Jo?, Denial y Believe It.

La primera de ellas es otro hit, y al mismo tiempo, uno de los cortes más representativos del álbum por su sonido sintético y melodías pop, que encajaría perfectamente en Big TV (Fiction Records, 2013). Jo? aporta además una presencia de guitarras que revive la fórmula de Rituals (Fiction Records, 2011) e incluso se acerca por momentos a bandas afines como Máximo Park. Y en Denial, nos encontramos con un tema cercano a Friends ([PIAS], 2016) de sonido fresco, que suena actualmente a los 80, incluyendo un solo de guitarras que nos recuerda a bandas tan alejadas a White Lies como las del sonido AOR. Y para terminar, Fire And Wings, nos vuelve a transportar a la épica de Rituals.

Five, es a la vez, una muestra de madurez y asentamiento de White Lies. Un recorrido por la evolución sonora de la banda, y la confirmación de que el trío formado por Harry McVeigh, Charles Cave y Jack Lawrence-Brown, pueden seguir grabando buenos discos. Y precisamente esto último es lo que mejor define a Five, un buen disco.

En definitiva, te gustará si compartes gusto por las bandas revival de la new wave, desde Wild Nothing hasta The Killers a partir del Day & Age.

Los Planetas - Zona Temporalmente Autónoma, reseñado por Javi Guisado, Estación Indie Rock

Estilo: New Wave.
Lo mejor: Believe It, Tokyo Denial y Jo?

Estilo: New Wave.
Lo mejor: Believe It, Tokyo Denial y Jo?

Los Planetas - Zona Temporalmente Autónoma, reseñado por Javi Guisado, Estación Indie Rock