Esto no es Berlin (2019) es la última película del director Hari Sama, coescrita junto a Rodrigo Ordoñez y Max Zunino, y protagonizada por Xabiani Ponce de León (parte del elenco principal en la serie Violetta) en el papel de Carlos y el debutante José Antonio Toledano en la piel de Gera.

Ambientada en el México de los 80, justo cuando el país americano se preparaba para ser la sede del campeonato del mundo de fútbol de 1986, evento que es aprovechado para mostrar una imagen moderna de la nación. Sin embargo, los adolescentes de la época, no estaban muy de acuerdo con esa fotografía de México, que a sus ojos no era real.

Para los jóvenes, el país estaba muy anclado en las tradiciones y en los estereotipos. Por eso buscan la modernidad fuera de sus fronteras y pretendían, conscientemente o no, que Mexico se pareciese a Nueva York, Londres o como no, Berlín.

La escena new wave que años antes había dado su pistoletazo de salida en Londres y New York era el perfecto reflejo de la modernidad. El uso de sintetizadores y la programación para crear nuevos sonidos y su asociación con la moda, creando una nueva forma de vestir, eran elementos con los que acercarse al futuro y romper con el pasado. Así al igual que ocurriera en España, donde la new wave se asoció a la movida madrileña, este fenómeno, según nos cuenta el director Hari Sama, en México también llegó tarde.

Carlos y Gera acuden por la mañana a la escuela, y por las noches se zambullen en un submundo en el que la música y las drogas, son los protagonistas. También el arte y la fotografía, y a través de la cultura, toda una generación se inspirará en Europa para buscar la libertad en Hispanoamérica.

Rita, la hermana de Gera pertenece al mundo oscuro de la movida mexicana. Es vocalista de una banda de rock gótico y se nos muestra como una musa de la misma. Carlos está enamorado de ella, y esa conquista imposible nos hará de hilo conductor.

Gera no será aceptado por los modernos, sin embargo Carlos sí, y eso hará que su amistad se deteriore. Carlos tendrá que asistir a un mundo en el que se sumergerá por más que sabe en el fondo, que no pertenece a él.

Todo adolescente cree que es la primera vez que alguien ha sido joven, pero pronto descubrirán que no es así, que sus mayores vivieron lo mismo o algo parecido a lo que ellos están sintiendo. También conocerán que por más que no se reconocen en el Mexico de los políticos y de las tradiciones, lo quieran o no, forman parte de ello.

Mientras She Lost Control de Joy Division suena en la discoteca, la movida mexicana pierde el control de sus vidas, aunque siempre haya una puerta para escapar.

Esto no es Berlín, tampoco es Hollywood; sin embargo estamos ante una de los mejores films de 2019.